En la actualidad, las empresas contratan a profesionales que por un lado están muy bien cualificados para desarrollar su actividad, pero que además, están capacitados para comunicarse en otros idiomas. El conocimiento de otro idioma o lengua se considera un plus y la tendencia es que sea una exigencia básica.
El español se está convirtiendo en el segundo idioma en muchos países. Por ejemplo en China, que por motivos de negocios internacionales en el ámbito del comercio, ya exigen aprender el español. Con esta situación de viento a favor de la lengua de Cervantes, unida a que por ejemplo en Estados Unidos sea la segunda lengua más hablado con 43 millones de hispanos, el interés por el aprendizaje de la lengua española es creciente.
Los especialistas afirman que la competencia mínima en la actualidad debe ser de dos idiomas aparte de la lengua nativa, por lo que el estudio de otra lengua empieza a ser una obligación para el mejor desarrollo profesional.